
Juicio al Veneno. Audiencia Nro 2.
Naturaleza de Derechos
Audiencia 2 - Sabrina Ortiz, Alejandra Bianco y la voz de las víctimas del veneno
12 de Febrero de 2026
La segunda audiencia fue una de las jornadas más fuertes del juicio porque colocó en el centro a las víctimas. El testimonio de Sabrina Ortiz abrió una dimensión humana que ningún informe técnico podía reemplazar. Sabrina relató la vida frente al campo, la presencia del “mosquito”, el olor que ingresaba a la vivienda, las fumigaciones a escasos metros, los síntomas inmediatos y la transformación progresiva de la salud de sus hijos. Su relato no se limitó a una queja vecinal: reconstruyó una historia de daño, insistencia, soledad institucional y violencia social.
En su declaración describió con crudeza el cuadro de Fiama, su hija mayor. Según su testimonio, después de las aplicaciones aparecían lesiones dérmicas severas, ardor, eritemas y desprendimiento de piel. Luego, el daño se desplazó hacia una dimensión más profunda: estudios óseos y biopsias revelaron lesiones internas, quistes y una respuesta inmunológica alterada. También relató el cuadro de Ciro, su hijo menor, con inflamación ganglionar sistémica, dolores intensos, hematuria, vómitos, pérdida de peso y tratamientos complejos. La vida familiar quedó atravesada por hospitales, estudios, derivaciones y una pregunta que el sistema local de salud no respondía: qué estaba enfermando a esos chicos.
Otro eje decisivo fue el agua. Sabrina contó que, a partir del amparo, se analizaron pozos y grifos domiciliarios, y que allí aparecieron principios activos vinculados al modelo agroindustrial. La exposición, entonces, no era solo por aire o por piel: también se ingería. La casa no era refugio. El veneno entraba por la ventana, pero también por la canilla.
La audiencia también expuso episodios de hostigamiento. Sabrina relató amenazas, intimidaciones y agresiones que, según su testimonio, buscaban quebrar su decisión de denunciar. Habló del ataque armado atribuido a Mario Rosés, de amenazas verbales, de intentos de amedrentamiento y de un entramado social que castigaba a quienes se animaban a declarar. La contaminación aparecía así rodeada de una violencia de clase y de género: no solo se discutía el daño químico, sino también el costo de desafiar al poder agrario local.
La declaración de María Alejandra Bianco amplió el mapa. Ya no era solo Villa Alicia. Bianco llevó el drama hacia Santa Julia y describió una secuencia sanitaria devastadora: enfermedades hematológicas, cáncer de tiroides, fallecimientos por patologías oncológicas, abortos espontáneos y presencia de glifosato en sangre. Su relato también apuntó contra la respuesta política municipal: habló de relevamientos vecinales, de historias clínicas acercadas al intendente y de un “censo verde” que, según su testimonio, fue neutralizado por un relevamiento oficial que terminó diluyendo la gravedad del problema.
La segunda audiencia dejó una marca: el juicio no iba a poder hablar de “fitosanitarios” sin escuchar antes cómo esos productos eran nombrados por quienes los respiraban, los bebían y los padecían. Para las víctimas, no eran insumos. Eran veneno.
Los cuerpos de los afectados hablan porque el veneno está impregnado en su sangre; ya es momento de que termine este sacrificio humano y la justicia sane el abandono sufrido.
Sabrina Ortiz
-





La Corte Suprema de Justicia la Nación va a tratar el tema de las fumigaciones con agrotóxicos en Pehuajó.

La Justicia confirmó medidas urgentes para frenar el desastre ambiental del basural de 9 de Julio.

La Cámara Contencioso Administrativa de San Martín (Bs. As) confirma medida cautelar sobre Basural Municipal de 9 de Julio.




