
Canción de Joaquín Sabina, interpretada junto a Mercedes Sosa.
Fernando Cabaleiro
Ella es como el mar, cruda sensación que ya silenciosamente. Duerme envuelta en olas enormes que emergen como montañas. Al despertar, recostada sobre la arena, espera inmutable al sol para secar su denudez. Sin resignación, y a la distancia, una brisa húmeda, fecunda y cómplice trae hasta aquí, su preciso perfume de sales.












